LA HIGUERA (Ficus carica)
La higuera es un árbol pequeño de hasta 8 metros de altura, ramificado, cuyo tronco es corto y
torcido. Su madera, blanca y esponjosa, encierra en sí una leche muy amarga y astringente.
Esta planta pertenece a la familia de las Moráceas. Sus hojas, que nacen de un tallo redondo y
algo fuerte, son grandes, anchas, ásperas, alternas, con dos hendiduras principales y otras más
pequeñas. Sus flores son unisexuales, colocadas en un receptáculo llamado sicono, piriforme
y hueco (el higo) que es comestible.
La higuera es una planta cultivada o silvestre, originaria de la región mediterránea oriental. En
francés esta planta se llama Figuier y su inflorescencia comestible Figue.
Uso medicinal.
Las hojas de la higuera en decocción bajan la tensión arterial y actúan en casos de
diabetes y asma. Con el llantén son antidisentéricas y antihemorrágicas.
La inflorescencia comestible (falso fruto), en forma de cataplasma, mezclada con
leche alivia los golpes y contusiones. En infusión, inhalando por la nariz, se usa en
caso de sinusitis. Con vinagre cura la epilepsia.
El látex sacado de las hojas elimina callos y verrugas. También se utiliza en casos de
abscesos bucales.
Los higos hervidos con leche sirven para hacer buchadas contra los dolores de muelas.
Los frutos secos se aplican sobre tumores, forúnculos y llagas en forma de cataplasma
para curarlos.
El la diabetes se da un cocimiento de tres hojas de higuera, secadas a la sombra, en un
cuarto de litro de agua.
Comer los higos o brevas es bueno para deshacer los cálculos de los riñones y del
hígado.
Los higos con pimienta o jengibre son buenos contra la hidropesía y para aliviar la
disnea.
La infusión de higos tostados es bueno contra la pulmonía, catarros pulmonares,
bronquitis, tos convulsiva y tos nerviosa.
Para los dolores de huesos en las enfermedades sifilíticas, se usa el jugo lechoso de las
ramas de la higuera, que también se utiliza como purgante y vermífugo.
Con los higos cocidos en vinagre se cura la hidropesía.
Con las hojas de la higuera pasadas por agua caliente se destruyen los callos.
La leche de la higuera en un algodón se aplica a las muelas cariadas para quitar el
dolor.
En la hinchazón y dolores de las mamas se ponen fomentos tibios del cocimiento de
higos y cardosanto con miel de abejas para curarlas.
Las hojas y “frutos” de la higuera tienen propiedades emolientes y refrescantes.
El látex de la higuera elimina las verrugas y aclara las pecas.
El agua de higos es eficaz para el estreñimiento.
Para curar los callos basta pegarles un higo abierto durante algunos días. Aplicados
sobre los tumores de la boca los ablanda y resuelve.
La corteza fresca de esta planta detiene las hemorragias nasales, para ellos hay que
picarla y la pulpa resultante se aplica en las fosas enfermas.
El higo es emoliente, laxante y calmante. El cocimiento de 6 higos gordos, bien
maduros, cortados en rajas en un litro de agua, añadiendo una cantidad de pasas, es
muy bueno para las enfermedades inflamatorias, pleuritis, catarros bronquiales,
nefritis, varicela, alfombrilla, escarlatina, irritaciones del pecho y ardores de micción.
El cocimiento de los higos en leche, sirve para gargarismos contra la esquicencia, las
flexiones agudas de las encías e inflamaciones de la garganta.