“FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS” “DIA DE MUERTOS” Los orígenes de esta conmemoración se remontan a antes de la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias, Mexica, Maya, Purépecha y Totonaca. En la época prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. Para los antiguos mesoamericanos, la muerte no tenía las connotaciones morales de la religión católica, en la que las ideas de infierno y paraíso servían para castigar o premiar. Al contrario, ellos creían que el rumbo destinado a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en vida. Por ejemplo. Tlalocal o paraíso de Tláloc Dios de la Lluvia, ahí se dirigían quienes morían en circunstancias relacionados con el agua. Omeyocán, paraíso del Sol, presidido por Huitzilopochtli, el dios de la guerra. A este lugar llegaban solo, los muertos en combate, los cautivos que se sacarificaban y las mujeres que morían durante el parto. El Mictlan, para quienes morían de muerte natural. Chihihuacuahco era el lugar especial para los niños. Tras la conquista, se introduce en México la visión, la visión de terror a la muerte y al infierno. La Colonia fue una época de sincretismo donde los esfuerzos de la evangelización cristiana se entremezclaron con muchas de las creencias indígenas, dando como resultado un catolicismo muy propio de las américas. En la actualidad el “Día de los Difuntos” o “Día de Muertos”, es la fecha en que se visita el cementerio, se limpian las tumbas, se pintan y reparan la lapidas. Se adorna con flores. Es la fecha del recuerdo, cuando los vivos recuerdan a sus muertos. Esta festividad se realiza el 1 y 2 de noviembre. Días señalados por la iglesia católica para celebrar la memoria de “Todos los Santos" y de los “Fieles Difuntos”. Algunas personas piensan que el 28 de octubre se destina a los muertos que fueron asesinados con violencia, o de manera trágica. El 30 y 31 de octubre, son días dedicados a los niños que murieron sin ser bautizados y a los más pequeños; el 1º de noviembre o “Día de todos los Santos” es la celebración de aquellos que llevaron una vida ejemplar, y el día 2 es el llamado “Día de los Muertos”. El Altar de Muertos es un elemento fundamental para esta celebración se cree que el espíritu de los difuntos regresa del mundo de los muertos para convivir con la familia y así consolarlos y confortarlos por esa pérdida. Regularmente se coloca sobre una mesa de varios niveles, mismos que representan los estratos de la existencia. Los más comunes son los altares de dos niveles, que representan el cielo y la tierra. Las ofrendas deben contener elementos y símbolos que inviten al espíritu a viajar desde el mundo de los muertos para que conviva con sus familiares. Lo más significativo en los altares es: . Imagen del Difunto . La cruz, es un símbolo introducido por los evangelizadores españoles. . Imagen de las ánimas del purgatorio. Esta se coloca para que en caso de que el espíritu del muerto se encuentre en el purgatorio, se facilite su salida. . Copal e incienso. El copal es un elemento prehispánico que limpia y purifica las energías de un lugar y las de quien lo utiliza. El paso de la vida a la muerte y aleja a los malos espíritus. . Arco se coloca en la cúspide del altar y simboliza la entrada al mundo de los muertos. Se adorna con flores de cempasúchil. . Papel picado. Es considerado como una representación de la alegría festiva del Día de Muertos y del viento. La unión entre la vida y la muerte. . Velas, veladoras y cirios se consideran como una luz que guía a los difuntos en este mundo. Agua. El agua tiene gran importancia ya que, entre otros significados refleja la pureza del alma, el cielo, además, un vaso con agua sirve para mitigar la sed de las almas y fortalecerlo para su regreso. . Flores son el ornato usual en los altares y en el sepulcro. La flor de cempasúchil es la flor que, por su aroma, sirve de guía a los espíritus en este mundo. . Calaveras, son distribuidos en todo el altar y pueden ser de azúcar, chocolate, barro o yeso, con adornos de colores se les considera una alusión a la muerte. .Comida. El alimento que era del agrado de los fallecidos, se pone para que el alma del difunto lo disfrute. . Pan es una representación de la eucaristía y fue agregado por los evangelizadores españoles. Representa la generosidad del anfitrión y el regalo de la tierra misma. . Objetos personales. Se colocan artículos pertenecientes en vida a los difuntos, adultos o niños. La muerte no se enuncia como ausencia. Es concebida como una nueva etapa. Nuestros muertos, vienen caminan, prueban, escuchan. observan el altar, perciben, huelen, A la Muerte se le conoce de muchas maneras: La Segadora, La Igualadora, La Llorona, La Chinita, La Chicharra, La Tía Quitaría, La Paveada, La triste, La Jijurria, La Tía de las muchachas, La Descarnada, La Pálida, La Para Cruel, La Blanca, La Madre Martiana. La Güera, La Cutacha, La Calaca, La Pelona, La copetona, La Catrina, La Mocha, La Dientona, La Huesuda, La Flaca, La Tembleque, La Chirifusca, La China Hilaria … Consulado General de México en Chicago 204 S Ashland Ave. Chicago, IL. 60607 Tel: (312) 738-2383