OSASUN SAILA Osasun Sailburua DEPARTAMENTO DE SANIDAD Consejero de Sanidad “CÓMO SALVAR UNA VIDA” Palabras del Consejero de Sanidad 21 de enero de 2009 Buenos días y bienvenidos. Me acompañan en la mesa: la Directora de Asistencia Sanitaria de Osakidetza, Dª Michol Gonzalez Torres, y la Directora de Emergencias de Osakidetza, Dª Teresa Garmendia. Hoy presentamos un ambicioso proyecto que ponemos en marcha con carácter inmediato –que hemos llamado “Cómo salvar una vida”- con el que pretendemos mejorar nuestra respuesta –la de toda la sociedad- ante lo que se conoce como “muerte súbita”, a través de una intervención rápida y coordinada que pueda resolverla sin que se produzca ese fatal desenlace. La muerte súbita es la que ocurre de forma no esperada, por causas naturales, dentro de la primera hora tras el inicio de los síntomas. Es una de las principales causas de muerte en los países industrializados que, en la Comunidad Autónoma Vasca, representaría unas 840 muertes al año. El tratamiento internacionalmente aceptado de la muerte súbita se plasma en la cadena de supervivencia, formada por cuatro acciones continuadas con un mismo objetivo que es el de salvar la vida. (Figura 1): Figura 1: Cadena de supervivencia de la parada cardiorespiratoria. • 1º eslabón: Reconocimiento precoz de la emergencia y la rápida activación de los servicios de emergencia, llamando al 112. • 2º eslabón: Inicio inmediato de la resucitación cardiopulmonar (RCP) básica por quien identifica la parada (persona-testigo). • 3º eslabón: Desfibrilación precoz. • 4ª eslabón: Rápida aplicación de las técnicas de soporte vital avanzado y traslado al Hospital. A lo largo de esta Legislatura, hemos ido llevando a cabo diferentes intervenciones que, hasta ahora, han ido orientadas principalmente a los eslabones tercero y cuarto de esta cadena de supervivencia, como son: - Regulación del uso del desfibrilador externo automático por personal no sanitario. (Decretos16/2005 y 8/2007). - Implementación de nuevos recursos de soporte vital avanzado: o Gernikaldea. o Alto Deba (Oñate). o Helicóptero medicalizado. - Puesta en marcha de ambulancias con enfermería. - Se han aumentado el número de ambulancias de Soporte Vital Básico y todas ellas , las 60, cuentan con desfibrilador semiautomático. 2 Este conjunto de medidas se ha orientado a la llegada rápida y con medios asistenciales avanzados para mejorar la supervivencia de la ciudadanía, mediante cuidados específicos. Ahora, nos planteamos actuar sobre los dos primeros eslabones que dependen principalmente de los conocimientos y actitudes de la persona-testigo que se encuentra ante una situación de muerte súbita. Además, se cuenta con datos relevantes que apoyan este enfoque: - Cada minuto sin actuación disminuye un 10% la supervivencia (gráfica 1) (de hecho, los 5 primeros minutos son conocidos como los “minutos de oro” de esta cadena de supervivencia). - Según datos de Emergencias de Osakidetza, referidos a 2007, el 88,8% de los pacientes con muerte súbita, en nuestra Comunidad, estaban acompañados por otra persona, pero sólo el 16% de ellas supieron comenzar con maniobras de resucitación cardiopulmonar. Gráfica 1.: Tasa de supervivencia en relación al tiempo de parada cardiorrespiratoria. 3 Por tanto, nos encontramos ante un número importante de ciudadanas y ciudadanos que podrían, correctamente formados y con una actitud proactiva, constituirse en testigos activos que fueran ganando tiempo al tiempo, mejorando las posibilidades de supervivencia del paciente. Es decir, si en todos los episodios de muerte súbita que se producen en Euskadi con presencia de testigos éstos supieran cómo actuar correctamente en los primeros minutos, se incrementarían notablemente las posibilidades de supervivencia de 600 ciudadanas y ciudadanos al año. Por ello, el proyecto “Nola salbatu bizitza bat – Cómo salvar una vida” plantea formar a 5.000 personas para que sepan cómo actuar ante una situación de parada cardiorrespiratoria y, a su vez, formen cada una de ellas a otras 3 personas de su entorno socio-familiar, alcanzando la cifra de 20.000 personas formadas en Euskadi. 4 Para ello, se va a emplear una formación innovadora, avalada por experiencias similares en países del Norte de Europa y Estados Unidos, siendo una intervención pionera en el Estado español, que va dirigida a dos grupos diana: - Adolescentes (2.500): Constituido por alumnado de 4º de E.S.O. (1516 años). - Adultos (2.000): Donantes de sangre. A los que hay que sumar 500 colaboradores (facilitadores) que posibilitarán el desarrollo del proyecto y, posteriormente, el entorno socio-familiar. Cada una de las personas participantes recibirá: - Material docente: Compuesto por DVD formativo y maniquí para la clase práctica. - Sesión de formación de 30 minutos de duración, con carácter grupal en su propio centro en el caso de alumnado de ESO y en diferentes centros y localidades en el caso de los donantes de sangre. Ambos grupos difundirán, con el material entregado, la formación en su entorno familiar y/o social, permitiendo un efecto multiplicador de la formación. Asimismo la entrega personal del material formativo permitirá mantener conocimientos y habilidades (auto-reciclaje) tanto al alumnado como a su entorno. Como apoyo postintervención a la actividad formativa, se pondrá en marcha una herramienta web de carácter interactivo propia del proyecto que permitirá, entre otros aspectos, la resolución de dudas, la comunicación de experiencias y la evaluación de conocimientos adquiridos. 5 Desarrollo de la formación: Se plantea una formación liderada desde Emergencias de Osakidetza que, en cascada, habilita a diferentes colectivos para constituirse en expertos en el método (Figura 2). Comenzaremos en febrero por los colaboradores del proyecto (facilitadores): ª Estudiantes de Medicina y Enfermería. ª Profesionales de enfermería de unidades de Donantes de sangre. ª Profesorado de los centros implicados. En marzo, continuaremos con la formación de los alumnos de 4º curso de la E.S.O. y del colectivo de Donantes de Sangre. Figura 2: Desarrollo del proyecto formativo Emergencias Osakidetza Profesorado de ESO Estudiantes de Medicina y Enfermería Alumnos de 4º de ESO Enfermería de Donantes de sangre Donantes de sangre Personas formadas en RCP Mediante esta intervención, nos planteamos que al final de este curso lectivo este proceso formativo se haya completado en 60 centros educativos, con la colaboración de dos profesores de cada centro, y en las unidades de donación de sangre de los tres Territorios de la Comunidad. 6 En resumen, se trata de un plan formativo orientado a aprender a salvar vidas, enfocado por una parte a las y los donantes de sangre que han demostrado su aportación altruista a nuestra sociedad y, por otra parte, a las y los jóvenes de nuestro entorno como apuesta para el futuro. En nuestra opinión, este proyecto comporta, además de los beneficios evidentes de salvar vidas, otros efectos añadidos considerables, como son los derivados de la participación de la sociedad civil en proyectos de colaboración y mejora colectiva y el desarrollo en valores de nuestras y nuestros jóvenes. Por todo ello, estoy seguro va a ser una iniciativa exitosa y positiva para el conjunto de nuestra sanidad y su nivel de respuesta ante este tipo de emergencias vitales pero, sobre todo, va a mejorar el nivel de salud y bienestar de las personas y, en general, va a contribuir a mejorar nuestra calidad de vida. Muchas gracias por su atención Gabriel Mª. Inclán Iribar CONSEJERO DE SANIDAD 7