66 ACTAS BE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA cruzamiento de dos Bilodites según distintos planos, con lá particularidad de alcanzar hasta 35""" de altura las superficies que limitan lateralmente los respectivos lóbulos, particulari-* dad que parece imposible la hubiera podido producir una impresión mecánica, explicándose, por el contrario, bastante bien por la reunión de dos cuerpos fosilizados al propio tiempo, y en la posición que tomaron en el seno del sedimento que los contiene. Tales son las atinadas conclusiones que se leen en la bien meditada Memoria del Sr. Delgado, de las que me complazco en comunicar á la Sociedad este imperfecto extracto, siquiera sea por la conformidad de tan luminoso razonamiento con mis propias ideas acerca del particular, sobre el cual pueden los que quieran ilustrarse más, leer, así la obra del naturalista sueco, como las interesantes Memorias que sobre el particular ha publicado el marqués de Saporta. El folleto del profesor Juan Omboni de que voy á dar cuenta, se titula Penne fossili del monte Bolea, ó sea, plumas fósiles de Bolea, localidad tan famosa por la extraordinaria riqueza en peces fósiles que forman el principal ornamento de los Museos de Verona, Vicenza, Padua y Milán. No se limita sin em* bargo el geólogo italiano á las plumas fósiles procedentes de aquella localidad, .sino que en la reseña histórica que traza del hallazgo desde la época de Faujas de Saint Fond, cita otras varias, aumentando, como es consiguiente, el interés del asunto; mas como quiera que por falta de datos, según lealmente declara, deja aquel de hablar del hallazgo más importante tratándose de verdaderas plumas fósiles, habrá de permitirme la Sociedad que llene este vacío, siquiera 'sea en obsequio á los que por estas disquisiciones se interesan, y en cumplimiento dé un deber que considera ineludible quien se honra con el título de catedrático de Paleontología. Comienza Omboni su Memoria manifestando que no se trata de recientes descubrimientos, supuesto que de las siete impresiones de plumas fósiles que ilustran este estudio, dos fueron ya descritas por Faujas de Saint Fond hace muchos años en los Anales del Museo de París, en cuyas colecciones se conservan como regalo del conde Garola de Verona. El mismo profesor, añade, que Pictet cita en la segunda edición de su Tratado de Paleontología publicado en 1853, algunos de estos