Estrategias para el manejo del estrés
Las técnicas para hacer frente al estrés dependen de cada persona. Estas son algunas estrategias
que mucha gente considera útiles. Es una buena idea probar algunas estrategias de cada una de las
cinco categorías.
Estrategias físicas
1. Sea consciente de usted mismo e identifique cuando usted presente síntomas de estrés.
Utilice esto como una señal de advertencia para que usted aprenda a cuidarse.
2. El ejercicio físico es un antidepresivo natural, y ayuda a aliviar la tensión. Busque una
actividad que usted disfrute (ej. caminar, nadar, correr, andar en bicicleta, practicar algún
deporte, jardinería, cortar madera!).
3. Coma una dieta balanceada con muchas vitaminas. Asegúrese de estar comiendo lo
suficiente (para tener energía), pero no coma demasiado.
4. Los ejercicios de relajación pueden ayudar a su cuerpo a sentirse más relajado y a liberarse
de los dolores y molestias. Haga la prueba estirando y relajando sus grupos musculares (ej.
manos, ojos, boca, estómago, dedos de los pies, etc.).
5. Reduzca su consumo de alcohol y cafeína, ya que estos tienden a incrementar su sentido de
estrés y depresión.
6. Duerma suficiente. El estrés produce cansancio, por lo que es posible que usted necesite
dormir más de lo normal. Comer un banano o beber un vaso de leche antes de irse a la cama
puede ayudar.
7. Si usted tiene severos problemas para dormir, o si se siente deprimido todo el tiempo, tal vez
le ayude tomar algún medicamento. Hable con su médico al respecto.
Estrategias emocionales
1. Escriba un diario e incluya sus pensamientos y sentimientos. O si prefiere, escriba correos
electrónicos o cartas, o grabe sus pensamientos con una grabadora, o hable con alguien
sosbre ellos. Esto le ayudará a procesar sus experiencias, y evita que den vueltas en su
cabeza.
2. Hable con sus amigos / familia / colegas acerca de sus experiencias.
3. Permítase llorar si desea hacerlo. Las lágrimas emocionales contienen una hormona del
estrés, de modo que llorar ayuda a las personas a sentirse mejor.
4. Sonreír y reír también pueden ayudarle a sentirse mejor. Trate de ver una película graciosa,
lea algo entretenido, o simplemente ríase de algo con sus amigos.
5. Si se siente sumamente afligido, considere buscar la ayuda de su médico.
Estrategias del comportamiento
1. Haga cosas que lo ayuden a relajarse o que usted disfrute (ej. platicar con amigos, ver una
película, ir a un lugar que le guste, leer, escuchar música, dibujar, jugar algún juego).
2. No se aisle. Pase algún tiempo con personas que le agraden.
3. Cómprese algo, sea agradable con usted mismo.
4. Si se siente abrumado porque tiene demasiadas cosas que hacer, trate de ponerse pequeñas
metas y enfóquese en hacer una sola cosa (tal vez iniciando con una tarea sencilla). Priorice.
5. Sea enérgico. Delegue tareas y solicite tiempo libre si lo necesita. Esté dispuesto a pedir
ayuda.
Patrones de pensamiento
1. Dese cuenta de que es normal sentirse afligido o tener síntomas de estrés. No se culpe – la
mayoría de las personas tienen estos síntomas. No son una señal de debilidad, y no significa
que usted no sea capaz de hacer frente a las cosas.
2. Recuerde que estos sentimientos son pasajeros, y usted se sentirá mejor.
3. Baje un poco las expectativas que tiene de usted mismo. Usted no tiene que hacer todo a la
perfección.
4. No sea demasiado introspectivo, ni piense demasiado en sus preocupaciones.
5. Si tiene pensamientos negativos (ej. “soy realmente malo para este trabajo”), trate de hablar
con otra persona para obtener una perspectiva externa objetiva. Los pensamientos negativos
pueden ser una señal de estrés o depresión, más que la realidad.
6. Recuerde cuántas veces le ha hecho frente al estrés en ocasiones anteriores, y qué fue lo que
lo ayudó entonces. “El éxito genera éxito” – recordar ocasiones anteriores en que ha logrado
enfrentar al estrés le ayudará a enfrentarlo otra vez.
Estrategias espirituales/filosóficas
1. Recuerde el valor que tiene el trabajo que usted está haciendo.
2. Recuerde las cosas buenas que hay en el mundo – gente buena ayudando a otras personas,
etc.
3. Si tiene creencias espirituales, utilícelas para que le ayuden a ganar un sentido de perspectiva
y significado.
4. Hable con otras personas que comparten sus creencias ó valores, o lea libros que le ayuden a
mantener su vida interna.
5. Si tiene preguntas sobre el significado de la vida o por qué hay tanto sufrimiento, busque a
alguien con quien hablar acerca de estos temas.
6. Ore, o pida a otras personas que oren por usted.
7. Si es necesario, perdónese a usted mismo o perdone a otras personas.
8. Si le resulta útil, recuerde que habrá un día en el que usted ya no sentirá ningún sufrimiento, ni
dolor, ni habrán aflicciones ó lágrimas.
Síntomas comunes del estrés o trauma
Físicos
Cansancio
Dificultad para dormir, o al contrario, pasar mucho tiempo en cama
Pesadillas
Dolores de cabeza
Dolor de espalda
Dificultad para relajarse
Boca o garganta seca
Nauseas o mareos
Sentir que el corazón late con mucha fuerza
Sudoraciones y temblores
Dolor de estómago y diarrea
Pérdida de apetito, o al contrario, comer demasiado
Sentir mucho calor o frío
Sentir que le falta la respiración
Respiración superficial y muy rápida
Menstruación irregular
Necesidad frecuente de orinar
Riesgo de úlceras, presión alta y enfermedades coronarias
Emocionales
Depresión
Llanto, o sentir deseos de llorar pero no poder hacerlo
Cambios de humor
Enojo (consigo mismo o con otras personas)
Agitación, Impaciencia
Sentimiento de culpa o vergüenza
SOC
Sentimiento de impotencia y de no ser suficiente
Sentirse diferente o aislado de otras personas
Sentirse abrumado e incapaz de cumplir
Sentirse apurado todo el tiempo
Ansiedad, Pánico/fobias
Pérdida del sentido del humor
Aburrimiento
Autoestima baja
Pérdida de confianza en sí mismo
Expectativas no realistas (de uno mismo y de otros)
Inseguridad
Sentir egoísmo, no poder pensar en los demás
Sentimientos de vulnerabilidad
Sentir que no vale nada, inutilidad
De Comportamiento
Alejarse de los demás o volverse dependiente de ellos
Irritabilidad
Criticarse a sí mismo o a los demás
Problemas interrelacionales
Falta de auto-cuidado
Morderse las uñas
Pellizcarse la piel
Hablar con voz baja y monótona, o muy rápida y agitada
Tomar riesgos innecesarios (ej. cuando conduce un vehículo)
Tratar de hacer varias cosas al mismo tiempo
Falta de iniciativa
Trabajar demasiadas horas
Poca productividad
Pérdida de satisfacción del trabajo
Despreocupación
Ausentismo
Promiscuidad, o pérdida de interés en el sexo
Fumar demasiado, o abusar del alcohol o drogas (incluyendo medicamentos)
Gastos excesivos u otras actividades para tratar de retirar la situación de nuestra
mente
Pérdida de motivación
Comportamiento autodestructivo o suicida
Patrones de Pensamiento
Dificultades de concentración y memoria
Indecisión
Lentitud
Pesimismo
Pensar en términos de “todo o nada”
Muy sensible a la crítica
Pensamientos auto-críticos
Pérdida de interés en actividades que anteriormente disfrutaba
Imaginarse que va a pasar lo peor
Preocupación por la salud
Pensar en morir joven
Menos flexibilidad
Confusión y desorientación
Temores excesivos
Tratar de evitar pensar en los problemas
Evitar cualquier cosa que le pueda recordar una experiencia traumática
Flashbacks, o pensamientos intrusivos sobre las dificultades
Pensamientos retrospectivos (“si yo hubiera…” “por qué no hice…”)
Pensamientos negativos sobre sí mismo, sobre su trabajo, familia, el futuro y el mundo
Le parece que el tiempo pasa más lento o más rápido
Pensamientos suicidas
Espiritual/Filosófico
Cuestionar el sentido de la vida
Pérdida de propósito
Pérdida de la esperanza
Cambios en sus creencias
Dudas
Abandono de la fe
Rigidez
Cinismo
Pérdida del sentido de comunidad con otras personas
Sentimiento de abandono
Sequía espiritual
No poder perdonar
Amargura
Sentirse lejos de Dios
Dificultad para orar
Sentir enojo hacia Dios o hacia la vida